
imagen tomada de la pagina www.caminoaemaus.com
Hola a Tod@s, les saludo con un abrazo con la paz y el amor de nuestro Señor. En esta ocasión quisiera compartir con ustedes una inquietud que me surge con muchos católicos, entre ellos por supuesto jóvenes, en lo que respecta a nuestra vida espiritual.
Talvez muchos de nosotros entienda perfectamente qué son los sacramentos y el propósito que tienen. Sin embargo la pregunta sería, ¿estoy luchando cada día por vivir los sacramentos?
Y quisiera resaltar la palabra “vivir” que por supuesto es muy diferente a la palabra “hacer” o “recibir” que es en mi parecer -de hecho- en lo que muchos terminamos. Cuando no le damos a los sacramentos la importancia que tiene en nuestra vida espiritual, de seguro que no vamos a obtener el propósito que Jesús buscaba al darnos estos signos santificantes.
Para poder entender la importancia que tienen, es nuestro deber prepararnos muy bien al momento de recibir cada sacramento, para que así no termine siendo un mero requisito social ó “costumbre familiar”. Investiguemos cada día más y mejor acerca del bautismo, de la confirmación, de la Eucaristía (de la santa Misa), de la confesión (los 5 pasos), del Matrimonio, del orden sacerdotal y de la unción de los enfermos.
Talvez algunos de estos sacramentos no lo vayamos a vivir, pero sí debemos estar bien instruídos, ya que es posible que alguien que conozcamos quiera recibirlo y podemos ser consejeros ó guías para que estas personas puedan entrar a ese camino de santificación del alma.
Como dice mi guía espiritual, Rev. Diácono Martin García: ”Sin los sacramentos, nunca vamos a llegar”. Jóven, si quieres llegar, primero investiga y luego…¡vívelo! ¡disfrútalo! y ¡alégrate! que ¡Jesús nos ama mucho!
Un abrazo con el amor de Cristo, hasta la próxima.
Escrito por Rubén Peña 